Cuando el fracaso es el camino al éxito
Cincuenta máquinas por el balcón. El día que Burroughs perdió la paciencia
¡Leé la primera parte por ACÁ!
Imaginemos la escena: San Luis, Missouri, 1885. William Seward Burroughs, un emprendedor nato, observa con frustración creciente las cincuenta máquinas sumadoras que había construido con tanto esfuerzo. Las había diseñado, supervisado su manufactura, probado una y otra vez con gran éxito, y funcionaban a la perfección.
Pero había un problema: solo funcionaban correctamente cuando él las manejaba (debido a que la velocidad de tipeo influía en el resultado).
Por Roberto Trillo (Facebook: Sumando A Manija)

